Es responsable de las actividades de investigación, conservación y difusión, al país y al mundo, de los valores sociales y culturales de Caral, la civilización más antigua de América; de preservar el importante patrimonio arqueológico de esa civilización para beneficio de las poblaciones actuales y del futuro; y asimismo, de fomentar el desarrollo social y económico de las poblaciones del entorno, sobre la base de la puesta en valor del patrimonio arqueológico.